De las sensaciones más agradables que podemos sentir es el contacto con el agua.

Sumergirse en el mar es muy saludable para nuestro cuerpo, pero no siempre podemos hacerlo, entonces podemos llevar la playa a nuestra casa, tomando un relajante baño con sal marina. Al final de este post veremos unos ejemplos.

La hidroterapia es la terapia a través del agua, si le añadimos sal la terapia es mucho más saludable.

Los baños de mar son muy beneficiosos para nuestra salud. Uno de los órganos que más se beneficia de las propiedades del agua del mar es la piel.

Sonia Suárez López, doctora del Hospital Vithas Virgen del Mar (Almería, España), explica que las propiedades del agua de mar han sido históricamente tenidas en cuenta para recuperarnos de dolencias relacionadas con la dermis (Talasoterapia)

El agua de mar también contiene el lecho marino, por lo que es ideal para contrarrestar o corregir algunas afectaciones físicas y estéticas de nuestro cuerpo. La fundación de René Quinton (filósofo y biólogo francés), revela más beneficios de esta práctica:

  • Favorece la eliminación de toxinas. Permanecer dentro del agua de mar estimula el circuito venoso y linfático de nuestro organismo lo que nos ayuda a drenar líquidos y eliminar toxinas.
  • Fortalece los huesos. En una investigación realizada por el Instituto Francés de Estudios de Recursos Marinos se descubrió que el calcio y fósforo que se encuentran en el mar, lo que favorece que estos mismos elementos se fijen en el cuerpo humano. Además, ayuda a la movilidad de músculos y articulaciones.
  • Beneficia al corazón. En el agua de mar el cuerpo pesa ocho veces menos que fuera de él, esto permite una disminución en el esfuerzo que se le demanda al corazón.
  • Desinfecta y mejora las heridas cutáneas: El yodo, elemento existente en el agua de mar, tiene un efecto desinfectante y mejora el aspecto y estado de las heridas. Sus propiedades también ayudan a regular la glándula tiroides que nos permite bajar de peso.
  • Activa la circulación. La presión del agua que es mayor que la del aire facilita la circulación venosa de retorno, misma presión que se encarga de impulsar el flujo sanguíneo al corazón. También mejora la circulación en los vasos capilares. Muy bueno para personas con linfedema.

La sal marina es rica en magnesio y sodio, sustancias que ayudan a que el cuerpo elimine toxinas y demás impurezas que comprometen el metabolismo.

Estos baños son una excelente manera de combatir la retención de líquidos en los tobillos, muslos y rodillas.

Cuando nos sumergimos en un baño de agua con sal marina, los minerales de la sal penetran en la piel en forma de iones, esta estimulación produce un crecimiento natural de las células del organismo.

Los baños de sal son altamente depurativos, el agua caliente dilata los poros y la sal ayuda a desintoxicar nuestros órganos.

El efecto desintoxicante de un baño de sal se puede comparar a 2 días de ayuno.

Para recuperar los minerales a través de la piel podemos tomar un baño con 2 kg sal marina pura y 30 grs bicarbonato durante unos 20 min. Así también alcalinizamos. Si no disponemos de bañera (tina, bañadera) es recomendable un baño de pies, en una palangana o similar.

Los baños de sal están indicados a prácticamente todas las personas (si somos hipotensos debemos tener cuidado, beber agua durante el baño y procurar no estar solos). Indicados cuando estamos enfermos, sometidos a tratamiento con medicación.

Estos baños también son muy relajantes y ayudan a dormir mejor.

Es recomendable tomar un baño mínimo a la semana. Los pacientes oncológicos pueden tomar un baño diario cuando no están hospitalizados.

Dos ejemplos:

  • Baño Relajante: 1 kg de sal gruesa marina, preparar una infusión de manzanilla, lavanda, caléndula y azahar (mejor, plantas secas, que bolsitas), 1 cucharada de Aceite de Almendras.

La temperatura ideal es de 37º añadir todos los ingredientes, con una luz tenue y disfrutar durante unos 20 minutos.

Secar a golpecitos.

Este baño ayuda a desintoxicar, relaja e hidrata la piel.

  • Baño desintoxicante: 2 kg. de sal gruesa marina, 30 gr. de Bicarbonato sódico,
    Estos baños son muy convenientes durante los tratamientos con quimioterapia, tratamientos largos con medicamentos, toxicidad hepática, renal, etc.

Podemos añadir algunos aceites esenciales para evitar las infecciones, unas 5 gotas por ejemplo el Árbol de té, Ravintsara y/o Tomillo. Nos ayudarán a fortalecer el sistema inmunológico y a combatir las infecciones.

Si introducimos en la bañera una piedra de cuarzo potenciaremos los efectos, así tendremos nuestra terma particular.

Temperatura 37º. Duración mínimo 20 minutos.

Otros consejos importantes:

Para evitar usar la propia energía del cuerpo para equilibrar la temperatura, el agua debe estar a 37º C aproximadamente.

No se debe añadir ningún aditivo, ni jabón, ni aceites minerales. Se pueden añadir unas gotas de aceites esenciales puros y/o hierbas (yo preparo una infusión con algunas hierbas y la añado al agua)

La sal debe ser marina y pura, sin colorantes, sin refinar ni yodada.

Es recomendable que el baño dure entre 20 y 30 minutos, no hay que aclararse con la ducha, simplemente secarse con una toalla a golpecitos, para que permanezca el efecto de las sales.

¡Añade macerados de hierbas a tu baño con sal y Bicarbonato así aumentarás sus propiedades terapéuticas! y con cuarzos más!

 

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