La palabra astenia, viene del griego y significa carecer de fuerza y todos en varios momentos de la vida, incluso del año la sentimos, nos produce: cansancio, estrés, ansiedad, fatiga, agotamiento, pena, etc.

En primavera siempre escuchamos hablar de la astenia primaveral y últimamente se habla también de la astenia otoñal. Pero los mismos síntomas los podemos sentir en todos los cambios de estación.

Pero, ¿qué produce estos síntomas y cómo los combatimos?

La astenia otoñal se caracteriza por una alteración de la melatonina, una hormona que regula entre otros, los ciclos de día y noche. Con los cambios de estación y hora se reducen las horas de luz, lo que hace que aumente esta hormona, en detrimento de la serotonina. Por este motivo aparece el cansancio, el sueño, la apatía y en ocasiones la pena y la melancolía.

Los sintomas de la astenia primaveral son bastante parecidos a los de la otoñal y están producidos por los mismos cambios, días más largos, más luz, cambios bruscos de temperatura, todo esto nos altera hormonalmente y producen síntomas como: Apatía,  pérdida de apetito, hipotensión, cansancio, pereza matutina, falta de concentración, tristeza sin motivo aparente, perdida de deseo sexual, variaciones en el estado anímico, entre otras.

Para mejorar estos síntomas es muy importante mantener unos niveles normales de serotonina (entre 101 a 283 ng/mL), lo podemos comprobar mediante un examen o análisis de sangre.

La Serotonina también conocida como la hormona de la felicidad es un neurotransmisor que regula nuestro estado de ánimo.

¿Para qué sirve?

Entre otras funciones:

  • Regula la cantidad de comida que debemos comer
  • Mejora el deseo sexual
  • Equilibra la temperatura que debe tener el cuerpo
  • Controla las actividades cognitivas y perceptivas
  • Ayuda a elaborar la Melatonina

Ahora vamos a ver cómo podemos ayudar a nuestro cuerpo y a nuestra mente a estar más armónicos.

¿Cómo podemos nutrir nuestro cerebro?

  • Aumentando los niveles de triptófano y ácidos grasos omega 3 y 6 por ejemplo
  • A través de la alimentación:
    • Semillas
    • Pescados azules (salmón, atún, sardinas)
    • Huevos ecológicos
    • Quesos curados
    • Cereales integrales (avena, arroz, trigo sarraceno, mijo, etc.)
    • Frutos secos
    • Quínoa
    • Legumbres
    • Germinados
    • Frutas; plátano (banana), piña, aguacate
    • Alimentos de temporada como la calabaza, el brócoli y las setas.
  • Tomar 2 litros aproximadamente de líquidos al día, principalmente agua o infusiones.
  • Reducir la ingesta de azúcares refinados, grasas, harinas refinadas, sal yodada y/o refinada, alcohol, bebidas azucaradas, alimentos industriales (ultraprocesados).
  • Evitar los antidepresivos, ansiolíticos o tranquilizantes
  • Hacer algún tipo de ejercicio aunque sea caminar unos 30 minutos al día. El yoga ayuda mucho
  • Bailar
  • Practicar algún tipo de meditación y/o alguna técnica de respiración y relajación (mindfulness)
  • Tomar complementos alimenticios cuando lo necesitemos (desayuno, almuerzo y/o cena x-x-x)    Pinchando en cada complemento podrás adquirlo a través de Amazon

En el caso de la vitaminas del tipo B, podemos tomar juntas la B6 y la B12 o más recomendable el complejo B Complex

(Mi opinión o recomendación si andamos sin baterías: tomar seguro el HTP-5 o triptófano y el B Complex)

Consulta con tu médico o terapeuta

          

(*) Dosis recomendadas, siempre consultar antes con un médico o terapeuta

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